Tetla de la Solidaridad, Tlaxcala. Bajo un espléndido día de sol, la ganadería La Gasca escribió, este fin de semana, una nueva página en su historia con la develación de la placa que da nombre a su Plaza de Tientas «El Campirano», un homenaje permanente al fundador de esta casa brava, Juan Antonio González Pérez, quien durante su etapa como novillero se anunciaba en los carteles con el sobrenombre de Juan Antonio Gasca «El Campirano».
LA DEVELACIÓN
Rodeado de familiares, amigos y destacados personajes de la fiesta de los toros, el actual ganadero, Juan Antonio González Necoechea y su mamá Marcela Neoechea Agüeros, recordaron el legado de Don Juan Antonio González Pérez y explicó el significado del reconocimiento.
«Esta placa la develamos como un acto de gratitud a mi papá que en épocas de novillero se hacía llamar Juan Antonio Gasca (por el potrero de la ganadería) El Campirano y por eso hoy decidimos ponerle a la plaza y lo que está aquí alrededor El Campirano, en su honor.»
INVITADOS DE LUJO
Entre los invitados destacaron el reconocido periodista taurino Juan Antonio Hernández «El Torero Azteca», el matador de toros Uriel Moreno «El Zapata», el matador Manolo García Méndez, además de familiares ganaderos de “José María (Chema) González”, de Coaxamalucan y «El Cuate» González, así como el experimentado periodista Álvaro Sánchez y amigos cercanos de la familia.
LABORES DE TIENTA
Concluido el acto protocolario, la actividad se trasladó al ruedo para realizar labores de tienta que confirmó el buen momento de esta casa ganadera asentada en el municipio tlaxcalteca de Tetla de la Solidaridad y que ha refrescado en épocas recientes con líneas de Don José Garfias.
El ganadero dispuso la lidia de tres vacas, sobresaliendo dos de ellas por su calidad, bravura y transmisión. Tanto Uriel Moreno «El Zapata» como Juan Antonio Hernández «El Torero Azteca» desplegaron sus respectivas tauromaquias con faenas de temple, variedad y buen gusto, permitiendo apreciar las cualidades de las castañas hembras.En las labores de ayuda participaron el matador Manolo García Méndez y los jóvenes toreros tlaxcaltecas Pablo Martínez «Finito» y Rafael Montoya «Malino», mientras que la suerte de varas estuvo a cargo del experimentado picador Malin Larios, cuya intervención contribuyó al correcto desarrollo de la exigente prueba ganadera.
FINALMENTE
Finalizada la tienta, los asistentes se trasladaron al antiguo casco de la hacienda para compartir los alimentos y prolongar la conversación sobre el presente y el futuro del campo bravo.Al cruzar las puertas de la antigua casona, el tiempo parece detenerse. Fotografías en blanco y negro, muebles de madera, ventanas centenarias y recuerdos familiares conforman un espacio donde cada rincón dialoga con la historia. Ahí sobresale una imagen invaluable: el inmortal matador español Manuel Rodríguez «Manolete», dando la vuelta al ruedo junto al ganadero de Coaxamalucan, después de cortar los máximos trofeos al toro «Platino», en aquella inolvidable tarde del 17 de febrero de 1945 en el Toreo de la Ciudad de México. La Gasca no solo conserva una tradición ganadera; conserva una memoria. Una memoria que ahora también queda grabada en una placa con un nombre lleno de significado: «El Campirano», recordando al hombre que sembró la afición, el amor por el toro bravo y el compromiso con una tradición que hoy continúa viva en manos de su familia.