Hay artistas que necesitan un lienzo para pintar. Hay otros que encuentran inspiración en una pared, en una pieza de cerámica o en un paisaje. Y hay quienes, como Gabriela Ferrer, han encontrado en el toro una fuente inagotable de creación.
Ahora Gaby llevará esa pasión a un lugar donde el arte y la tauromaquia se encuentran de manera natural: la Plaza de Toros “La Taurina” de Huamantla.
Este miércoles 12 de agosto será presentada la obra pictórica que la artista ha creado especialmente para enmarcar el ruedo de la plaza durante la emblemática Corrida de las Luces.
El título no podía ser más sugerente:
“Bajo la luz de la fe ante la grandeza del Toro”.
Y quizá lo más interesante de esta historia sea que Gaby no llega a Huamantla por casualidad.
Su trayectoria artística ha estado estrechamente ligada al mundo taurino. Es una creadora versátil, que ha trabajado con diversas técnicas y que durante una Temporada Grande llegó a plasmar en su obra distintos momentos y ambientes de la Plaza de Toros México, al grado de que sus creaciones fueron portada de la revista oficial de la empresa.
Su arte también ha cruzado fronteras y una de sus obras más significativas —la cabeza de toro sobre talavera— llegó hasta Madrid, llevando consigo dos elementos profundamente ligados a nuestra identidad: el toro y una expresión artesanal que forma parte de la historia compartida de Puebla y Tlaxcala.
Y aquí aparece una de esas coincidencias que hacen que una historia valga la pena ser contada. Durante años, Puebla y Tlaxcala han defendido sus vínculos y sus propias raíces alrededor de la talavera. Gaby, sin entrar en disputas, encontró una manera mucho más bella de resolverlas: puso un toro en medio. Porque el toro no divide. El toro une. Une al campo con la ciudad; la tradición con el arte; a Puebla con Tlaxcala; al pasado con el presente. Y quizá esa misma filosofía esté detrás de lo que ocurrirá ahora en Huamantla.
Esta vez Gaby no tendrá frente a ella un lienzo convencional. Tendrá las tablas de una plaza. Y esas tablas dejarán de ser únicamente el límite del ruedo para convertirse, durante la Corrida de las Luces, en parte de una obra de arte concebida para dialogar con el toro, con la luz y con la fe. No es la primera vez que Gaby se acerca al toro desde el arte. En su propia historia hay incluso una anécdota que retrata mejor que cualquier currículum su relación con el campo bravo.
En 2016, junto con su pareja, el ganadero Juan Carlos González, de la dehesa de El Grullo, encontró una becerra abandonada. Al parecer, su madre no la había aceptado. Gaby comenzó entonces a alimentarla con mamila y se hizo cargo de ella durante meses, hasta que finalmente pudo incorporarse a la manada.
Es decir: Gaby no solamente ha pintado al toro. También lo ha cuidado. Y acaso por eso su obra tiene una mirada distinta. Su vínculo con la fiesta también está presente en casa: es tía del matador poblano Héctor Gabriel, torero en activo, a quien profesa un cariño muy especial. Ahora, todo ese universo —el arte, el toro, el campo bravo, la tradición y la fe— llegará a las tablas de La Taurina. La presentación de la obra se realizará este miércoles 12 de agosto, a las 17:00 horas, en la Plaza de Toros “La Taurina” de Huamantla, con la participación de Luis Miguel Martínez como moderador. Después vendrá la Corrida de las Luces. Y entonces sucederá algo particularmente hermoso: el toro entrará al ruedo y, por unas horas, caminará dentro de una obra de arte.
Quizá ésa sea la verdadera grandeza de esta historia. Porque Gaby Ferrer no solamente está pintando una plaza. Está pintando el escenario donde la fe se encuentra con el toro. Bajo la luz de la fe ante la grandeza del Toro. Y de ello Huamantla será testigo.