
La formación de nuevos valores y el diálogo sobre la vocación taurina protagonizaron una intensa jornada en el Lienzo Charro Adolfo López Mateos.
Este jueves 29 de octubre se realizaron el Segundo Tentadero Público y la Primera Conferencia Taurina de la Feria de Ferias Tlaxcala 2026, actividades organizadas por el Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino (ITDT), que dirige el matador de toros José Luis Angelino, con el respaldo del Patronato de la Feria.
En punto de las cuatro de la tarde, el reluciente Lienzo Charro Adolfo López Mateos abrió sus puertas para recibir el segundo tentadero público, en esta ocasión con cuatro vacas de la ganadería de Tepetzala, propiedad de don Emilio Sánchez Rivera.
Antes de comenzar la actividad campera, se entregó un reconocimiento a la ganadería por su generosa participación y se realizó la fotografía oficial. Posteriormente, los novilleros sin picadores Juan Pablo Ibarra y Guillermo Gaona se encargaron de la lidia, aprovechando las embestidas de las vacas y mostrando los avances de sus respectivas tauromaquias.
Como marca la tradición, los ejemplares fueron probados ante el caballo, en esta ocasión montado por el extraordinario picador Moisés López. Después de las breves faenas de los directores de lidia, llegó uno de los momentos más esperados: los numerosos aspirantes a novilleros que año con año acuden a estas actividades tuvieron oportunidad de pasar ordenadamente a darse «las tres», disfrutando de una experiencia fundamental en su formación taurina.
Concluida la lidia de las cuatro vacas, los aficionados se trasladaron al Auditorio de la Feria para participar en la Primera Conferencia Taurina, un interesante conversatorio con alumnos de las escuelas taurinas de Apizaco, Huamantla y Tlaxcala.
La actividad estuvo magistralmente conducida y moderada por el matador de toros en el retiro Leopoldo Casasola, quien además es psicólogo y especialista en coaching.
Con conocimiento y sensibilidad, Casasola llevó la conversación hacia las motivaciones, los sueños, las inquietudes y los conceptos que acompañan a estos jóvenes, algunos todavía niños, que comienzan a recorrer el difícil y apasionante camino de convertirse en toreros.
El público pudo descubrir la madurez, claridad de pensamiento y los sólidos valores que expresaron los alumnos. La participación de los asistentes enriqueció el encuentro, convirtiéndolo en una charla cercana, aleccionadora y profundamente humana.
Al término del conversatorio, el matador José Luis Angelino, director del ITDT, entregó reconocimientos a las escuelas taurinas participantes y al matador Leopoldo Casasola, en medio del aplauso de los asistentes.
Una jornada que dejó de manifiesto que la fiesta brava también se construye desde la formación, la transmisión de valores y el acompañamiento de las nuevas generaciones.