
Fotos: Fernando Moreno
En un ambiente de tradición, amistad y profundo arraigo taurino, el Rancho Finas Hierbas fue escenario el pasado fin de semana de un festejo privado con motivo del cumpleaños de la señora Carmen Sieber Gross, una de las grandes aficionadas a la Fiesta Brava.
La celebración fue organizada por sus hijos Fernando, Alejandro, Raquel y María del Carmen Anaya, así como por la señora Beatriz Vargas, quienes reunieron a familiares y amigos para compartir una comida que tuvo como momento central la lidia de un novillo en el emblemático ruedo del restaurante campero.
El encargado de las labores fue el novillero sin picadores Guillermo Gaona, quien mantiene una estrecha relación de amistad con la familia, misma que ha acompañado y respaldado su trayectoria taurina. Como muestra de ese afecto, el joven espada recibió el honor de lidiar el primer novillo de la recién registrada ganadería Finca Riveroll.
Este nuevo hierro pertenece a los hermanos Jorge, Gabriel y Juan Manuel Riveroll, hijos del recordado torero y reconocido hombre de campo Jorge Riveroll. Tras la adquisición del histórico hierro de San Antonio de Padua y el registro oficial de su nueva casa ganadera, el festejo marcó un momento especial al celebrarse la lidia del primer ejemplar con el hierro de Finca Riveroll.
El novillo respondió con bravura, calidad y transmisión, permitiendo a Guillermo Gaona desarrollar una faena de importante contenido técnico y artístico. El joven novillero mostró evolución, oficio y un concepto cada vez más definido, dejando pasajes de buen toreo que fueron reconocidos por los asistentes.
Al término de la lidia, los presentes compartieron el pan y el vino para brindar por la señora Carmen Sieber Gross, quien disfrutó de una celebración llena de afecto, tradición y auténtica esencia taurina, en una tarde que quedará marcada por el nacimiento en los ruedos de un nuevo hierro de la cabaña brava mexicana.






