PUEBLA.- Después de siete series en la temporada 2026 de la Liga Mexicana, los Pericos de Puebla son el equipo más encendido en estos momentos en la campaña con nueve triunfos en los últimos 10 partidos, que lo tienen ya instalado en el subliderato del Sur a sólo un juego de distancia de los sorprendentes Bravos de León.
Los Pericos tuvieron un arranque complicado, y como era de esperarse ya querían sacrificar a Darryl Brinkley y de paso a la dirección deportiva del equipo.
Gente de poca paciencia.
El 1-7 con que arrancaron los verdes no representaba la realidad de un equipo que se armó con la intención de pelear en lo alto del Sur.
El pitcheo abridor batalló en el inicio, pero después poco a poco los caballos comenzaron a responder, y en estos momentos los 5 inicialistas están en la misma frecuencia.
El pitcheo intermedio, donde los poblanos César Vargas y Édgar Torres son piezas fundamentales, ha respondido con creces, y el bullpen se ha consolidado con la llegada de Nomar Rojas y la consistencia tanto de Liarvis Breto y Emailín Montilla, apuntalado por Francis Peguero que ya suma tres rescates en el certamen.
Gabriel Luckert, Cecilio Garibaldi y Miguel Duarte están más que satisfechos con el inicio, y todo parece indicar que ya le encontraron la cuadratura al círculo.
Con ese grupo de relevistas han levantado el espíritu de unos Pericos que comenzaron su resurgimiento en Campeche en la tercera serie de la temporada y desde entonces suman ya 5 series consecutivas, dos de ellas con limpias sobre dos rivales poderosos del Sur como son Yucatán -en su propia casa- que se desmorona, y los bicampeones Diablos Rojos del México.
Sí, dentro de ese despertar después de perder las dos primeras series en casa ante Oaxaca y Querétaro -5 de 6-, resurgieron venciendo al campeón del Sur en casa, regresaron para desquitarse de Oaxaca; viajaron a Mérida para limpiar a los Leones, y volvieron otra vez al Serdán para someter a los históricos Tigres y a los campeones Diablos.
Sí, 9 triunfos en 10 juegos, pero si nos vamos atrás, son en total 12 triunfos en los últimos 15 partidos.
La prueba de fuego fueron los Diablos, y ahí los Pericos demostraron de lo que están hechos. Le metieron los tres a los Escarlatas en una barrida histórica en el Serdán.
Desde el año 2000 cuando esta franquicia llegó a Puebla vía Aguascalientes no habían barrido a los Pingos en el Hermanos Serdán.
Y conste que aquel era un equipo apenas en transición que, sin embargo, se creció y logró someter a los Pingos.
Me viene a la mente aquel batazo del “Pollo” MInjárez en la quinta ya con la lluvia encima que permitió a los Pericos consumar la voltereta para que el juego se detuviera poco después del batazo debido a las condiciones del terreno.
En contra parte, Yucatán ha perdido los últimos 10 partidos al hilo, lo que ya lo tienen sumergido en el último lugar del Sur y con la cabeza del Güero Gastélum ya pendiendo de un hilo.
Ojalá la directiva melenuda le tenga paciencia a este gran manager mexicano que en el 2023 hizo campeones a los Pericos.
Los Pericos se mantendrán en el Hermanos Serdán donde el martes abren una serie de polendas contra los Bravos que comanda Miguel Tejada.
Los Bravos (14-7) vienen de limpiar a los Leones y adueñados del liderato del Sur, pero con tan sólo un juego de ventaja sobre Pericos (13-8), que tratarán de mantener su dominio en el Nido Verde para adueñarse del sitio, donde muchos incrédulos no los visualizaban hace 5 series.
Sí, los Pericos podrían adueñarse esta misma semana de la cumbre, en una División Sur donde ya quedó demostrado que la lucha por los primeros lugares será de poder a poder, porque júrelo que Diablos se fue con el orgullo herido y tratará de resurgir, y el resto del pelotón tampoco quiere quedarse atrás.
Así, ahí están los Pericos, peleando con un pitcheo que se empieza a consolidar y una artillería, donde cualquiera tiene el TNT, para mandarla a viajar.