Por Luis Miguel Martínez/Foto Kenia Santoyo
Atlangatepec, Tlax. El joven novillero sin picadores Salvador Santoyo fue invitado por el Ganadero José Antonio González Esnaurrizar y familia de La Joya para realizar labores camperas para probarse nuevamente después de su operación nasal. Una cirugía que era necesaria pues cargaba con una lesión de mucho tiempo que no le permitía respirar adecuadamente. Una vez recuperado, en un tiempo muy corto que sorprendió a los propios galenos, Salvador de inmediato aceptó la invitación del Ganadero para probar nuevamente la embestidas de los bravos.
DOS ERALES QUE LE PERMITERON EXPRESARSE
El ganadero José Antonio González dispuso de un par de erales que ofrecieron las condiciones para que Chavita pudiera desplegar su tauromaquia a placer. Previo, el ruedo fue arreglado por el joven vaquero Ramiro. El primer ejemplar de gran calidad, bravo, emotivo y con raza que permitió recrearse en las embestidas. Mientras que el segundo mostró complicaciones que exigieron de Salvador sus avances, valor y entrega.
En las labores de ayuda estuvo el Matador Gerardo Sánchez y el novillero Luis Ortega. En el caballo ofició el joven ganadero Santiago González quien sorprendió por su buen manejo de la cabalgadura y la vara
DÍA AGRADABLE
Un día campero donde el buen clima permitió las labores camperas sin contratiempos. Posteriormente la tarde caminó paulatina en una comida tradicional que la chef Selene preparó para esta ocasión especial. Salvador Santoyo se reporta listo para sus próximos compromisos.