
Hubo emoción y hubo verdad; faltó que el acero hiciera justicia
Fotos: Juan Ángel Sainos
Xico, Veracruz. Con un lleno hasta la bandera y el cartel de «No hay billetes» colocado en las taquillas de la Plaza de Toros Alberto Balderas, se celebró la tradicional Corrida de Feria organizada por Redondeles Casa de Tauromaquia, en una tarde calurosa que reunió a una afición entregada.
Se lidió un encierro de Real de Saltillo, de impecable presentación, toros bien rematados y de seria catadura que fueron ovacionados desde su salida al ruedo. Sobresalieron el primero, destinado para la lidia al rejoneo; el segundo, premiado con arrastre lento; y el quinto, aplaudido en el arrastre por su calidad.La tarde dejó patente la disposición y el buen momento de los alternantes; sin embargo, la espada terminó por impedir que se materializaran los trofeos que el público llegó a pedir con insistencia.Emiliano Gamero, a caballo, firmó dos actuaciones de entrega. Escuchó palmas con fuerte petición de oreja, que no fue concedida, en su primer enemigo, mientras que en el segundo recibió palmas tras un aviso.Diego San Román volvió a mostrar su valor y concepto del toreo, pero la falta de acierto con el acero le privó de cortar las orejas, siendo ovacionado con palmas en ambos toros de su lote.Por su parte, Isaac Fonseca dejó patente su disposición y entrega. Fue reconocido con palmas en su primero y palmas tras dos avisos en el que cerró plaza, luego de una labor de gran esfuerzo ante un toro que ofreció escasas opciones y con el que tampoco logró redondear la suerte suprema.Mención especial merecen los Forcados de Xico, quienes derrocharon valor en cada intento. Aunque no pudieron consumar la pega —tras tres intentos en el primero y uno más en el cuarto— debido a la bravura y poder de los astados, recibieron una cálida ovación del público en reconocimiento a su entrega.Al concluir el festejo, la afición de Xico despidió con prolongados aplausos a los actuantes, refrendando una vez más el profundo arraigo y la pasión con la que este pueblo veracruzano vive y defiende su tradición taurina.








